Volvieron a una Copa del Mundo después de 16 largos años de espera. Se repusieron de una goleada inesperada en la primera jornada. Pese a jugar con 10 hombres todo el segundo tiempo, lograron un triunfo tremendo ante la Selección de Turquía de Arda Güler, Kenan Yildiz y Hakan Calhanoglu. Firmaron la mejor jornada mundialista de toda su historia eliminando a la Selección de Alemania de Manuel Neuer, Jamal Musiala y Florian Wirtz en los dieciseisavos de final. Y solo un penal pudo abrir su orden defensivo ante la Selección de Francia de Kylian Mbappé, Ousmane Dembélé y Michael Olise.
Muchos cuestionan y critican su planteamiento defensivo, pero la realidad es que, con conscientes de sus fortalezas y debilidades, compitieron a tope frente a rivales con una calidad inmensa y potencias mundiales. ¿Lo más importante de esta actuación mundialista de La Albirroja? Le recordaron al planeta entero que un verdadero paraguayo NUNCA se rinde.
Hoy la tristeza por la eliminación será inevitable, pero tienen que estar ORGULLOSOS de que se volvió a ver la garra, el corazón y la entrega de Paraguay en el torneo más grande que existe.
RESPETO TOTAL PARA LA SELECCIÓN DE PARAGUAY DE GUSTAVO ALFARO.